Y que el paciente saca una navaja y me dice: "tengo ganas de matarme.... y de matar a alguien"
Pues bien despues de mucho tiempo aqui me encuentro de nuevo.
Como ya he comentado antes yo trabajo en la sala de urgencias de un hospital psiquiatrico,muchos pensaran que mi trabajo es una mezcla entre ER y MENTAL, pero me temo que por lo general no es tan dramatico ni tan entretenido como estas dos series, o por lo menos no lo era hasta hace unos dias.
El lunes a las 4:0pm me encontraba en el consultorio de urgencias justo despues de haber terminado de comer, aproveche la falta de pacientes para recostarme un rato, yo entre a trabajar a las 7:00am asi que para entonces ya llevaba 9hrs de trabajo y aun me restaban otras 4 por lo que cerre ambas puertas del consultorio con seguro y me acoste un momento en el divan que tengo para los pacientes. Habian pasado 15 mins cuando me despertaron tocando insistentemente la puerta, supuse que era la trabajadora social o una enfermera para avisarme que llego paciente, me levante y camine hasta la puerta usando los zapatos como pantunflas y al abrir me encontre con un paciente, uno que yo ya conocia porque habia ido por recetas la semana pasada,con la puerta aun entreabierta lo salude y le pregunte que necesitaba, me dijo que se sentia muy mal y que estaba muy ansioso,
--ok, permiteme - le dije y cerre la puerta para ponerme bien los zapatos arreglarme el cabello y ponerme la bata, mientras lo hacia toco de nuevo la puerta esta vez con mas fuerza, al salir le pregunte (algo molesto pero tratando de disimularlo)
--¿que paso??, te dije que ya venia. ¿que tienes?, me dijo que se sentia muy mal, que estaba muy ansioso y que tenia mucho coraje, fui a buscar a la trabajadora social quien hace los tramites para atender a un paciente (y quien sirve como filtro para determinar cuales son urgencias y cuales no), lo deje platicando con ella mientras fui a buscar el expediente al departamento de archivo clinico, ya de regreso empeze a hojear su historial mientras caminaba (una habilidad imprescindible en un hospital) y leyendo sus notas encontre que tenia diagnostico de "trastorno depresivo recurrente" e historial de uso de drogas supuestamente suspendio hace unos años, lo que me sorprendio bastante porque sus sintomas parecian mas los de un bipolar en fase de mania, al regresar al area de urgencias me lo encontre discutiendo con los guardias y advirtiendoles a los que iban a entrar al area donde estan los pacientes internados.
"AHORITA QUE ENTRE VAN A VER NO SE LA VAN A ACABAR......."
Haciendo caso omiso de su encantadora personalidad lo lleve conmigo al consultorio, estupidamente no llame a un guardia para que me hiciera compañia justo afuera del consultorio lo cual aunque no es parte del protocolo oficial es una precaucion que suelo tomar, pero entre andar a la carrera y el hecho de que el paciente ya era conocido lo pase por alto, el se sento frente a mi y continuo repitiendo que tenia mucha ansiedad y depresion, y que tenia ganas de "chingarse a un guardia",entonces se pone muy serio y me dice
"tengo ganas de matarme y de matar a alguien........",como esa es una situacion
mas o menos normal, en esas ocasiones empiezo a hablar con los pacientes sobre sus sentimientos al tiempo que los llevo a la sala de observacion y les aplico medicamento, pero en esta ocasion no tuve tiempo de nada,justo despues de decir la fatidica frase el sujeto (a quien por cierto no les he descrito lamentable error de narrativa: es un sujeto moreno de 175 aproximadamente, de algunos 80 kilos de peso, con bigote bien recortado, camiseta con detalles brillantes, gorra con piedritas y lentes de diseñador mas falsos que un billete de 3 pesos) se levanta de la silla camina por el consultorio y saca una navaja de su bolsillo, mientras me voltea a ver con mirada iracunda. (la de la foto es practicamente identica)
Me habria encantado ver mi cara en ese momento, fingi indiferencia, trate de que no viera el miedo en mi rostro, use mi vision periferica para ubicar las puertas de salida (los consultorios psiquiatricos tienen 2), pero para llegar a ambas tenia que pasar frente a el, tenia solo 2 opciones o usar la palabra para dominar la situacion o tratar de escapar de ella "fisicamente" ya sea corriendo o atacandolo, esta ultima sobra decir que no era para nada buena idea, una de las puertas (por la que habiamos entrado) estaba abierta y la otra la que da al pasillo principal estaba cerrada y esa era precisamente mi mejor opcion para escapar pero los valiosos segundos que me tomaria girar la perilla y correr el cerrojo eran suficientes para que me alcanzara si decidia atacarme.
Por mi mente paso de todo desde el obvio miedo a morir hasta algunos reproches casi absurdos de como debi aprovechar para aprender Krav Maga o que justo ese dia habia olvidado mi maletin donde por casualidad tenida unas pinzas de presion que si bien no son un arma era mejor que las manos desnudas.
No soy un hombre particularmente cobarde siempre he sabido que trabajando ahi tengo riesgo a mi integridad fisica, pero de un golpe o una patada (que otros pacientes han intentado y logrado pegarme) a llegar a una navaja pues ya hay mucha distancia, lo bueno es que como si de una pelicula se tratara tuve la fortuna de que "el villano" continuo con su monologo, paseandose por el consultorio mientras hablaba.
Decidi que tenia que hablar con el y convencerlo usando mi unica "arma" disponible que era el hecho de ser un medico y de recordarle que el habia acudido ahi por ayuda y que yo podia ayudarlo, poco a poco me fui acercando a la otra puerta y siempre viendolo a los ojos le dije que lo podia hacer sentir mejor pero que era requisito que dejara la navaja, para cuando termine de decir eso ya estaba en la puerta, ya la habia abierto y me deslice hacia el pasillo, con la puerta entre abierta segui negociando con el, tras de mi la gente que llegaba a visitar a sus familiares pasaba despreocupada, ahora el riesgo era que escapandome yo dirigiera su ira contra alguien mas, despues de unos momentos mas logre que guardara su navaja continuamos hablando en el pasillo para entonces la gente habia dejado de pasar por ahi, y casualmente un psiquiatra que estaba fuera de su horario de trabajo paso por el pasillo al mismo tiempo que el hermano del paciente, y enfrente entocnces le dije al Dr. en voz suficientemente alta para que el hermano escuchara:
--como la ve Doctor??? que el muchacho este se quiere morir, y se quiere llevar a alguien???,el Doc se detuvo a platicar un momento y con su estilo para nada formal le empezo a decirle que "se dejara de esas cosas", lo cual al parecer el paciente interpreto como una falta de credibilidad y saco de nuevo la navaja diciendo :"¿que no me cree?? o que!!!, para entonces el hermano estaba ya junto a el y lo convencio de que le entregara la navaja cuando el paciente se la dio literalmente me volvio el alma la cuerpo, invite al paciente a la sala de observacion y le aplique una combinacion de medicamentos suficiente para dormirlo por al menos 12hrs.
Mientras el medicamento hacia efecto continue hablando con el para entonces ya habia un par de enfermeros alrededor la situacion aunque tensa ya estaba en nuestro control y eso cambiaba todo, su hermano estaba ne la sala de espera con la navaja resguardada y los primeros efectos del medicamento ya se evidenciaban en su habla arrastrada y en su somnolienta mirada, continue hablando con el hasta que se quedo dormido.
Yo tena toda la intencion de internarlo pero el hermano me dijo que no queria, y que preferia querselo llevar ya, como no puedo hacer nada contra la voluntad de los familiares le entregue al paciente, le cambie sus medicamentos y le di cita para el dia siguiente, aunque claro que ya no volvio, en retrospectiva el hermano estaba muy desconfiado y le urgia irse tal vez alguien los seguia o habia hecho algo ilegal antes de llegar al hospital, obviamente son solo suposiciones.
Todo el hospital ha sido advertido en caso de que regrese, pero el riesgo todavia existe no del paciente que sabemos que nos va a amenzar sino de aquel que no lo esperamos, ese es el verdadero riesgo.
un abrazo cocteleros.






abril-ale dijo
Vaya experiencia, leo y la piel se pone de gallina.
¿Qué decirte? Creo q a como bien decís, debiste tomar las precauciones del caso, más cuando habías leído su historial y él te había referido q estaba ansioso y enojado. Bueno, al menos eso te deja una gran lección y sé q la próxima vez tomarás las medidas adecuadas. El peligro es q el paciente regrese y ataque por sorpresa. Esperemos q no.
Ahhh, una pregunta: ¿No les dan seguimiento a esos pacientes? O sea, no hay una trabajadora social q les visite en su domicilio una vez son dados de alta o están clasificados como enfermos de alto riesgo?
Cuídate mucho por fa.
Un abrazooooooooooo fortísimo y todo mi cariño pa'vos.
22 Agosto 2010 | 08:44 AM