Manejo del rechazo,
En nuestra vida diaria todos estamos expuestos a el rechazo ,es una condición normal de la interacción social, aunque por supuesto debido a que todos somos diferentes y tenemos diferentes grados de madurez y educación lo manejamos de maneras distintas, hace unos días acudí a un mercado, San Juan de Dios en GDL, un típico mercado donde encuentras de todo y por primera vez desde que llegue olvide llevar mis audífonos, así que para empezar la experiencia fue un poco mas completa porque use un sentido que hasta entonces no había usado en mis visitas anteriores lo que desgraciadamente me expuso a llamadas de atención de toooodos los vendedores, ya saben: “que busca joven?”, “a sus ordenes Sr”, “pásele güerito que buscaba” y un largo etcétera, si bien esta gente esta acostumbrada a que los no interesados simplemente no contesten o finjan no escucharlos debo decir que fue una pequeña lección de mercadotecnia y relaciones humanas para mi.
Por factores que algún día comentare con detalle mi autoestima (y por ende mi personalidad) sufre altibajos frecuentemente, ya con menos intensidad y frecuencia que antes pero ese tipo de “vicios de la personalidad” son difíciles de desterrar, pues bien así como mi capacidad de ser rechazado tiene un limite, me doy cuenta que mi capacidad de rechazar también lo tiene y es que por ridículo que parezca no me gusta “despreciar “a la gente, de acuerdo me ofrecen algo que yo no quiero ni necesito, pero realmente llega un momento después de decir 5 veces no ,al 6to por lo menos le sigo el rollo y dejo que me haga la demostración de su producto, aquí creo que hay una especie de acuerdo no verbal entre todos donde todos tratan de minar tu voluntad poco a poco, a sabiendas que si no caíste con ellos caerás con el de enseguida y que colectivamente les conviene crear un ambiente de influencia en la gente, me imagino a una leona de cacería persiguiendo a una gacela desde lejos ella sabe que no la alcanzara pero la esta dirigiendo a la otra leona de la manada que se esconde entre la maleza (si he estado viendo mucho animal planet). El punto es que ya consciente de este ambiente trate de seguir el juego y puse mi actitud mas cínica y hasta me moleste en fingir interés, de hecho hubieron un par de cosas que si me gustaron pero que no tenia intención de comprar, el clímax de esto fue cuando llegue a una tienda de artículos de piel (chamarras, bolsas ,etc.) y deje que un señor que se ofreció a probarme una chamarra “sin compromiso” hiciera su presentación, me probé un par de chamarras, el señor busco modelo tras modelo, mencionando sus características al final pregunte el precio de una chamarra: 1500 pesos, y le dije que me gustaba pero que no estaba seguro que : “iba a dar una vuelta” y fue ahí como por arte de magia entendí el arte del regateo y es que inmediatamente el precio bajo 300 pesos, y finalmente me la ofreció en 1100 pesos, obviamente me excuse y le dije que no le llevaría de momento, debo admitir que si no me hubiera mentalizado para hacerlo la cara de decepción del vendedor me hubiera afectado, pero después de todo: el me llamo para probarme la prenda no fui yo.
Ya en este razonamiento y poco antes de llegar al tren ligero me encontré con un “ejercito” de limpiaparabrisas, que aguardaban el cambio de semáforo para lanzarse contra los autos, ellos son también maestros del rechazo imaginen esto: típicamente el limpiaparabrisas “pide permiso” para limpiar ,yo diría que 9 de cada 10 veces les dicen que no, pero…. Ellos de todas maneras dan el servicio lo quieras o no “típico que te avientan el chorro desde 2 metros” para que no te puedas negar, muy bien entonces, el asunto esta en que los semáforos duran promedio 2-3 minutos para cambiar (depende que tan transitada sea la avenida obvio) así que supongamos que en 10 mins tienen 3 altos con autos completamente diferentes cada vez, ahora digamos que son aprox 9 o 10 autos a los que les “ofrecen” el servicio (ya que he observado que después de la 3ra o 4ta fila por lo general no avanzan) serian como 30 autos en 10 mins 30 x 60 (mins) =180 autos en 1 hora, me siguen??, bien si solo 1 de cada diez autos les dice que si quieren el servicio eso es el 10% de aceptación y el 90% de rechazo es decir 18 personas dicen si y 162 dicen no….. 162 x 6 (horas de trabajo al dia) son 972 rechazos al día!!!!, eso debe ser un duro golpe al ego, o bueno debería, pero a ellos obviamente se les resbala, han desarrollado una capacidad sorprendente (para mi) para lidiar con el rechazo, no tomarlo como algo personal y seguir adelante a pesar de ello, hasta aqui parecen mártires de la mercadotecnia y las grandes urbes , pero… hay que hacer notar que la mayoría (si no todos) están drogados mientras “trabajan”, así que eso los descalifica como digamos “grupo de control” en cuestión de emociones, pero aun así me parece muy interesante los altos niveles de rechazo que encaran día a día (ya no digamos en una semana!), pero en fin, siempre me he preguntado que pasara por la mente de estas personas, a riesgo de sonar arrogante, siempre me he preguntado en que son diferentes de mi, si hubiera tenido sus circunstancias, sus carencias, como habría resultado ser yo?, se que es un poquito de existencialismo adolescente, pero me ayuda a poner en perspectiva lo que tengo y lo que he tenido tanto en apoyo como en carencias, y el simple hecho de tener un blog te da una idea del perfil que tengo y sabes que comparto mas en común contigo que con cualquiera de ellos, pero eso no significa que seamos mejores, solo hemos tenido mas suerte (se que aquí me dirás que el destino y tu carácter y cada quien forja su futuro, y bla,bla,bla, pero acéptalo si hubieras nacido en una familia humilde en la sierra, es muy posible que hubieras muerto de una enfermedad respiratoria en tu primer año de vida, y ahí no hay voluntad que sirva, solo es “mala suerte”) . Y a donde iba con todo eso???, con razón esto se llama divagaciones….
Ah si el punto es que el rechazo es difícil de manejar por todos pero es absolutamente necesario saber lidiar con el, tanto para rechazar como para ser rechazado, así que experimenta, observa y pon atención la próxima vez que alguien te ofrezca algo y recházalo como a ti te gustaría ser rechazado, se que no somos responsables de la interpretación que otros le den a nuestras acciones y que seremos mal interpretados mas de una vez sin importar nuestras buenas intenciones, pero de eso se trata, ensayo y error, nunca seremos perfectos pero siempre podemos ser mejores. (huy que buena frase, este incienso nuevo si funciona).




